miércoles, febrero 18, 2004

30 años (Segunda Parte)

¡¡¡HE APROBADO LÓGICA!!! Técnicamente entra dentro de los treinta años. Ahora a llorarle al profesor para que me suba más la nota.

El hospital donde nací sigue estando en pie, y sigue siendo el principal hospital de la ciudad. Claro que ahora las condiciones son peores, por lo visto no paran de salir casos de virus que brotan en el hospital... eso si que da mal rollo, pensar que las condiciones higiénicas eran mejores hace treinta años que ahora que se supone que hemos avanzado tanto.

Fraga sigue al pie del cañón, y Pujol por unos meses.

La televisión tampoco ha cambiado tanto, siguen emitiendo el Un, Dos, Tres, y la abeja maya, los dibujos de Hanna Barbera, y del Coyote y el Correcaminos... treinta años detrás de ese bicho y no le caza. A este paso más le valdría haberse hecho vegetariano o irse a un burger.

Y los aviones siguen siendo de hélices... vale, eso último no era cierto cuando yo nací, en ese sentido hemos retrocedido y todo.

Ahora se habla más catalán que antes por aquí. Claro que se habla más alemán que catalán, pero toda evolución tiene un precio.

Lo que si recuerdo de cuando era pequeño , y es algo que ha ido evolucionado mucho son los autobuses, cuando era pequeño eran grandes, y con sillas de madera, y los billetes, una cosa de papel que se vendían en tacos de mil, los vendía un tipo que estaba al final del autobús, que era por donde se entraba, se salía por delante y por el centro, y se entraba por detrás. Incluso había revisores.

Después apareció el bonobús, el conductor fue el encargado de vender los billetes, luego la tarjeta ciudadana, y ahora una máquina te da el billete. Y gracias al GPS tienes carteles en las paradas donde se anuncia cuanto queda para que pase un autobús.

Y tenemos autobuses articulados.

En estos treinta años hemos tenido seis películas de Star Wars, perdón, cinco, diez de Star Trek, bastantes de Bond, James Bond. Toda la saga de Alien, la trilogía del Señor de los Anillos, las cuatro de Batman, las cinco (¿seis?) de Superman, una de Supergirl, dos de X-Men y de Spider-Man... vale, técnicamente sólo una de este último, pero la otra está a la vuelta de la esquina. Y Matrix, nunca una película fue tan buena y unas secuelas tan... poco profundas.

Grandes sagas de libros y autores han aparecido, Stephen King con su IT, las sagas de DragonLance, las de Fundación, Dune, las aventuras de Dick Pitt y Giordino, las crónicas vampíricas, la saga New Frontier de Star Trek.

Grandes series de televisión o míticas. Canción Triste de Hill Street, La Ley de Los Ángeles, V, el coche fantástico, el gran héroe americano, Verano Azul, El equipo A, Urgencias, CSI, Star Trek y todos sus spin-offs, Stargate SG-1, Babylon 5, Buffy, Ángel, El Ala Oeste...

Dibujos animados por doquier, Bateadores, Mazinger Z, Comando G, Johnny y sus amigos, Galaxy Spress, Maisson Ikkokku, Ranma, Sailor Moon, Caballeros del Zodiaco, Robotech, Campeones, City Hunter.

Series míticas de cómics, Watchmen, V de Vendetta, Liga de la Justicia (La anteriormente conocida como, por supuesto), Planetary, Patrulla X de Byrne y Claremont, la de Jim Lee. La Cosa del Pantano de Alan Moore, y grandes autores, Frank Miller, Peter David, Erik Larsen a su manera, Alan Davis, Adam Hugues, Warren Ellis, y tantos otros...

La iglesia sigue sin cambiar nada en treinta años, bueno, sí, ahora salen más en las noticias debido a su ligereza de manos, y hemos descubierto que el traje no sirve para nada. Y creo que un solo Papa (tal vez dos pero...)

Ha llovido, ha nevado, ha hecho sol, ventiscas, no, huracanes no, pero si algún terremoto, y no, maremotos tampoco.

El fútbol no ha cambiado, el Madrid sigue ganando títulos, y todo el mundo cree que le ayudan.

Las televisiones, más grandes, mejor calidad, MANDO A DISTANCIA. Y el video... que ya casi está obsoleto. Cuyos primeros mandos a distancia eran un mando unido al video por un cable de varios metros de longitud. Tochos sin un gran número de cabezales, sin limpieza automática, sin auto-tracking.

¿Y los ordenadores? Uffff, en eso si que han pegado un tirón las cosas, de cosas que ocupaban edificios enteros a poder llevar uno en el bolsillo, hablar con cualquier persona en cualquier lugar del mundo.

Y nunca tanta libertad pareció tanta opresión, somos libres, pero... es la época en la que nos sentimos más que nunca vigilados, observados. Las tarjetas de crédito, las llamadas de móviles, las cámaras de vigilancia de tráfico, y de no tráfico, satélites, mediciones de audiencia, protocolos de seguridad, anti-virus... tanta seguridad y tan poca libertad.

Bueno, ¿y yo?

A lo largo de estos treinta años he ido acumulando un interesante historial clínico que para sí lo querría un hipocondríaco.

Por orden cronológico:

Miopía.
Daltonismo.
Desviación leve de la columna y la cadera.
Alergia a los acaros.
Asma.
Hipertensión.

Y seguro que me dejo algo. Los trastornos psicológicos no cuentan dado que no los han diagnosticado oficialmente.

No hay historial amoroso. A ver, no lo conocen mis amigos lo voy a colgar aquí, anda que... sí, hombre.

Pero sí, ha habido chicas, y supongo que habré salido con alguna sin saberlo. Bueno, en realidad hubo un tiempo en la universidad en el que por lo visto salía con tres a la vez... fascinante. La gente está muy desesperada.

Olvidemos a la familia que el tiempo coloca a cada uno en su sitio y ahora, que estoy de vacas flacas sé quienes están y quienes no. Y tomo nota. Que no soy resentido, simplemente soy observador.

Amigos, mis mayores quebraderos de cabeza. En serio, ¿Quien tiene un amigo tiene un tesoro? Y una mierda. Con perdón. A ver, sí, he conocido a buena gente a lo largo de estos años, y he conocido a cabrones aprovechados, y encima algunos... lo negaban... está en la naturaleza humana mentir por lo visto.

Y la vida sigue, ¿han sido buenos estos treinta años? Pues a ratos sí, y a ratos no, como todo.

Pero en general, sí, estoy contento, tengo gratos recuerdos, tengo malos recuerdos, he aprendido, tropezado, caído, y levantado, y aquí estamos contándolo.

He sido afortunado, tengo un don, soy bueno, podría ser MUY bueno, pero para eso necesito centrarme en una sola disciplina. Y ya veremos.

Me explico, soy bueno, tengo facilidad para aprender, de hacerme con las cosas, un genio con los programas de ordenador, y programando. Cocinando, y haciendo casi cualquier cosa. Nadar, jugar a baloncesto, a fútbol, en cualquier cosa soy mejor que regular, pero menos que genio.

Vale, vale, a lo mejor me paso un poco, pero... el caso es que cuando tengo confianza en mi mismo soy capaz de cualquier cosa. Y cuando no, hago como todo el mundo y hecho la culpa a los demás.

Mañana prometo hablar de Urgencias y CSI, y dejarme de rollos sentimentales. Nos ponemos profesionales de nuevo.

Hasta entonces, ¡FELICIDADES!

Y gracias a los que a lo largo de estos treinta años me han enseñado algo, sea bueno o malo, todo sirve. Y a los que habéis estado ahí soportándome, aunque no lo leáis, yo lo recuerdo.

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