Érase una vez un chaval de 27 tacos que estaba a dos días de su exámen final, pero su pereza, vagancia y falta de voluntad hacía que antes se pusiera a publicar tonterías en una bitácora de internet mientras escuchaba la banda sonora de "El retorno del Rey".
Justo antes de ponerse a escribir había estado leyendo lo que sus amigos habían publicado también, durante los últimos días, en la bitácora. Para su consternación el pedante chaval vio que sus amigos aún seguían discutiendo sobre tonterías sin importancia que podrían conducir a algo más grave. Aunque esto último, por ahora, no se lo creía ni él.
Hay veces en que las discusiones pueden a llegar a ser inútiles. El mejor ejemplo de ello es volver a reincidir en el tema cuando éste ya ha tenido lugar, y incluso se han despejado ciertas dudas que surgieron durante los días en que tuvo lugar la discusión. Aún así el tema de la discusión seguía candente y el chaval pedante de 27 tacos les propuso que mandasen ¡A tomar por culo! esas discusiones estúpidas.
Sobretodo cuando éstas estaban alcanzando un punto en el que esas discusiones deberían discutirse de forma personal, usando el correo electrónico, el antiguo sistema de las llamadas telefónicas, o incluso viéndose en persona para discutir el tema ¡Qué tiempos aquellos! Y es que el chaval pendante de 27 años opinaba que una web no es el mejor sitio para cierto tipo de discusiones.
Llegados a este punto del texto la música se paró.
Y se acordó el chaval de aquella otra discusión estúpida sobre sesiones de cine y entradas agotadas, que como bien sabían sus amigos y él no llevó a nada... Hasta dos días después en que consiguieron entradas con antelación y pudieron ver la película ¡Lástima que no fuese tan buena como esperaban!
La verdad es que el chaval pedante no tendría que haber sacado el tema.
En realidad, de lo que quería hablar era... del futuro.
Si estimados lectores. Recordemos que estamos a dos días de un exámen y eso como muchos sabemos puede llevar a que los nervios nos traicionen y los chavales pendantes de 27 años no se le ocurra otra cosa que escribir una entrada a una bitácora totalmente imbécil. La entrada, no la bitácora.
Para un futuro algo más lejano el chaval hacía planes de vacaciones ¡Oh Señor! ¡Pretendía irse de viaje! ¡Al extranjero! ¡La segunda quincena de junio!
¡Oh señor! Si eso era cierto ¿Qué pasaría con el estreno de la película sobre el niño mago? ¿Cuándo iría a verla?
¿Qué pensarían sus amigos de él?
¿Y todos esos libros que estaba leyendo que sería de ellos?
¿Y las partidas que se podrían jugar esas dos semanas?
¡Oh Señor! Solo de pensarlo...
¿Serà posible qué, por una vez, sus amigos no discutiesen por tonterías?
¿Habría partida el viernes siguiente a esta entrada en la bitácora?
¿Y el cuarto amigo? ¿Cuándo demonios se decidiría a escribir una entrada en la bitácora?
Estaba claro: el chaval de 27 años tendría que estar pendiente del devenir de los acontecimientos futuros y aceptar su destino fuese cual fuese. Lo mas importante eran sus amigos, el hecho de que no tenía novia y de que pronto debía escribir una entrada sobre cine en esta bitácora.
Cuando acabó de escribir toda esta parrafada de tonterías se acordó de que llegaba tarde a su cita diaria para ir a pasear.
Y se fue.
domingo, mayo 30, 2004
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1 comentario:
Pedante: Dícese de la persona engreída que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad.
2. Maestro que enseñaba a los niños la gramática yendo a sus casas.
Extraido del diccionario de la Real Academia bla bla bla.
Dudo que seas lo segundo. Y bueno, engreído no es un adjetivo que te pondría, si eres el chaval del relato.
El resto está en tu correo de ono.
Y estudia.
Toni, escribe, necesitamos de tu sabiduria, que sólo la edad proporciona ;)
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