jueves, agosto 28, 2003

El primer día de clase

Ahora que estoy a punto de regresar a la universidad voy a rajar un poco más contra los magníficos profesores que forman el elenco en esa sociedad educativa tan... cara.

Es cierto que hay buenos profesores realmente, y que meter a todos en el mismo saco es injusto pero... que demonios, si sirve de algo vale la pena.

Profesores universitarios, lo primero que hacen es pasarte una bibliografía, ocho o nueve libros de quinientas o más páginas, en inglés (cualquier libro de informática en una lista de profesor ha de estar en inglés, es guai, y además... no están en castellano.) Según el profesor todos los libros son imprescindibles, y tendríamos que conseguirlos, por supuesto en la biblioteca hay un par de ejemplares... de los cuales, uno lo tiene el profesor en custodia, otro lo tiene su ayudante, y el resto, si los hay nunca están disponibles. Así que empiezan a circular fotocopias (eso es ilegal y está mal, pero... calcula, cinco mil por libro... no salen las cuentas.) Como decía, el profesor presenta el material didáctico, y luego... aclara que todo lo que dará a lo largo del curso está en los libros...

Entonces... ¿para que necesito al profesor? Si todo está en los libros, ¿qué pinta él en la ecuación?

Sigamos con el primer día, por supuesto el profesor pasará fotocopias, algunas de los libros, otras de las transparencias que irá usando a lo largo del curso, que cuando las miras no sirven de nada, debido a que salen después de que el profesor haga las explicaciones debidas.

A lo largo del curso el profesor típico vendrá a clase, encenderá el proyector, irá pasando transparencias, las irá leyendo, ignorará a los alumnos, acabará la clase, y se irá.

Si quieres algo, tienes los libros, o las tutorías, o los apuntes del año pasado. El profesor no hará nada para hacer más amena la clase, ni para conseguir que los alumnos no se duerman, ni para parar el goteo de alumnos dejando la clase día tras día.

Si quieres aprender tienes que poner codos, y hacerlo por tu cuenta, comprar libros, gastar horas asumiendo conocimientos.

¿Y el profesor? Se supone que él está para estimularte, para ayudarte... no para llegar, leer sus apuntes y largarse. Pero... así son las cosas. Pagamos la universidad para tener derecho a hacer un examen, no para recibir una educación (no me entendáis mal, con educación me refiero a enseñar conocimientos, no a enseñar a comportarnos, que hay gente que confunde términos.)

Y año tras año se va perpetuando el sistema.

Me viene a la cabeza un profesor que viene sin apuntes, sin fotocopias, sin transparencias, simplemente con un rotulador, y se pasa dos horas explicando, escribiendo en la pizarra y... tirando cosas a los alumnos que mascan chicle o llevan una gorra puesta en el aula (que por cierto... manda huevos llegar una gorra puesta en clase, tanto como llevar gafas de sol en un edificio.)

En fin, que este será otro año... asombroso.

No se me olvide, he conseguido ver finalmente la promo de la tercera temporada de Enterprise, parece que se han cansado de las ideas de TNG y ahora van a ideas de Voyager, por lo visto tienen pensado perderse por una región inexplorada del espacio, lo cual explicaría que nunca se haya oído hablar de ellos.

Eso sí, creo que se han pasado con las orejas puntiagudas de T’pol.

¿La práctica? Bien, gracias, la parte complicada está terminada.

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